"Si el Sol hiciera explosión, uno ni se daría cuenta durante ocho minutos, porque eso es lo que tarda la luz en llegar hasta nosotros. Durante ocho minutos, el mundo seguiría iluminado".
Extremely Loud, Incredibly Close (Stephen Daldry, 2011)
"- Espectadores de pie en el borde del campo, moviendo la cabeza, sin las pelotas suficientes. ¿Sabes qué quiero decir?
- No señor.
- Cuando Truman bombardeó Japón, cuando Lincoln envió a chicos a matar a sus primos, ¿crees que les importó una mierda el grado de aprobación?
- No señor.
- Que se jodan los espectadores. Si hay alguna otra ciudad en este paÌs que cuide mejor de sus ciudadanos, dime ahora mismo cuál crees que es. ¿Alguien? Bien. Si al hacer lo que creo que es mejor para esta ciudad se producen daños colaterales, ¿quién de los aquí presentes quiere explicarme qué pintan esos al borde del campo moviendo sus cabezas?"
Boss (Farhad Safinia, 2011)
Perfect Sense (David Mackenzie, 2011)
--Quiero irme. Terminé. Quiero irme.
--Fue un día difícil para todos.
--Quiero que liberes mis opciones, si valen algo después de hoy. Quiero mi prima. Me voy.
--Tendrás tu prima, tus opciones y mantendrás tu base actual. Pero necesito que te quedes conmigo los próximos 24 meses, ¿de acuerdo? Vamos, Sam, sonríe. Hiciste algo bueno hoy. Tú mismo lo dijiste. Empiezo a sentirme un poco mejor con todo esto. Eres uno de los tipos más afortunados del mundo, Sam. Podrías haber estado cavando zanjas.
--Es verdad. Si lo hubiera hecho, al menos habría agujeros en el suelo para demostrarlo. Dios, ¡no sé cómo arruinamos tanto las cosas!
--¿Cuándo empezaste a lamentarte tanto?
--Es insoportable.
--¿Qué? Entonces piensas que quizá hoy dejemos afuera a algunos. Todo eso por nada. Pero hiciste eso todos los días durante casi 40 años, Sam. Y si esto es por nada, también lo es todo lo demás. Es sólo dinero. Es un invento, pedazos de papel con dibujos para que no tengamos que matarnos para conseguir algo de comer. No es algo malo. Y, ciertamente, no es diferente hoy a como fue siempre. 1797,1819, 1837, 1857, 1884, 1901, 1907, 1929, 1937, 1974, 1987… Dios, ¡cómo me jodió aquello! 1997, 2000 y como queramos llamar a esto. Es todo lo mismo, una y otra vez. No podemos evitarlo. Tú y yo no podemos controlarlo, ni detenerlo, ni siquiera disminuirlo. Ni siquiera lo alteramos levemente. Sólo reaccionamos. Ganamos mucho dinero si acertamos. Y quedamos a un lado del camino si nos equivocamos. Siempre hubo y siempre habrá igual porcentaje de ganadores y perdedores, contentos y tristes, gatos gordos y perros hambrientos en este mundo. Quizá hoy seamos más que antes. Pero los porcentajes siguen siendo exactamente iguales”.
Margin Call (J. C. Chandor, 2011)
“¿Conoce la historia del cosmonauta ruso? El cosmonauta es el primer hombre que fue al espacio –los rusos les ganaron a los estadounidenses–. Despega en una gran nave espacial, pero la parte habitable es muy pequeña. De modo que el cosmonauta está ahí y tiene una ventanilla circular. Se asoma y ve la curvatura de la Tierra por primera vez. Fue el primer hombre que vio el planeta de donde es. Y se pierde en ese momento.
Y de pronto, un golpeteo extraño empieza a oírse en el tablero. Arranca el tablero de control. Saca sus herramientas. Trata de encontrar el ruido, trata de detener el ruido, pero no lo encuentra. No puede detenerlo. Continúa.
Después de algunas horas de eso empieza a parecer una tortura. Después de unos días con ese ruido, sabe que ese ruidito hará que se desmorone. Hará que pierda la razón.
¿Qué va a hacer? Está en el espacio, solo, en un armario espacial. Le quedan 25 días con ese ruido. Así que el cosmonauta decide que la única forma de conservar la cordura es enamorarse de ese ruido. Entonces, cierra los ojos, se adentra en su imaginación y luego los abre.
Ya no oye el golpeteo. Oye música. Y pasa el resto del tiempo navegando por el espacio en la gloria total y en paz”.
Another Earth (Mike Cahill, 2011)